Discurso breve y logrado sobre el uso de la metáfora en el habla diaria. El orador habla despacio, con pausas, capta la atención, usa con acierto las presentaciones. Un ejemplo acertado de discurso.
Liberar y liberalizar
Publicado 24 mayo 2012 verbos Deja un ComentarioEtiquetas: Fundéu, liberalizar, liberar, verbos
No es lo mismo liberar que liberalizar.
Según la Fundéu (¿o la Foundée?):
Liberar significa ‘eximir a alguien de una obligación’ y ‘hacer que algo o alguien quede libre’, mientras que liberalizar es ‘hacer libre o más libre una cosa, especialmente en la economía y el comercio’, por lo que no es adecuarlo emplear estos verbos como sinónimos.
Liberalizar, en el sentido de ‘dar más libertad en política o economía’, suele confundirse con liberar, por lo que es frecuente encontrar usos incorrectos de ambos verbos en la prensa, sobre todo en informaciones de carácter económico.
Así, lo apropiado es decir «Venezuela debería comenzar a liberalizar su economía», y no «Venezuela debería comenzar a liberar su economía».
Licitar
Publicado 18 mayo 2012 lenguaje jurídico , usos correctos , verbos Deja un ComentarioEtiquetas: licitación, licitar, sacar a concurso
Un término complejo. El verbo licitar. ¿Cuándo se usa?
La Fundéu nos saca de dudas:
El verbo licitar se emplea tradicionalmente en español
para aludir a presentarse a una licitación, no a convocarla.
El ‘sistema por el que se adjudica la realización de una obra o un servicio, generalmente de carácter público, a la persona o empresa que ofrece las mejores condiciones’ se llama en español licitación; de quien se presenta a este tipo de concursos se dice que licita, y de la autoridad que hace la convocatoria, que saca a concurso (público) o que saca a licitación la obra o el servicio de que se trate.
Sin embargo, desde hace algún tiempo se está utilizando el verbo licitar como sinónimo de sacar a concurso: «El Gobierno de Río Negro licitará diez áreas petroleras», «El Ayuntamiento de Santa Eulària no sabe aún si licitará la nueva concesión del servicio de agua ni en qué condiciones se hará», «La Xunta propone licitar el puente de Paradai».
The best gift…
Publicado 12 mayo 2012 buen relato , comunicación , discurso , hablar en público , oratoria , presentación , retórica , valores Deja un ComentarioEtiquetas: discurso, ethos, exposición, logos, oratoria, pathos
Emprendimiento
Publicado 12 mayo 2012 nombres , RAE Deja un ComentarioEtiquetas: emprendiduría, emprendimiento
En breve, la RAE incorporará la palabra emprendimiento:
Escribir bien es de justicia (e-reader)
Publicado 11 mayo 2012 español , lenguaje jurídico , redaccción , Universidad , usos correctos Deja un ComentarioEtiquetas: Aranzadi, e-book, e-reader, escribir, Justicia, modernización lenguaje jurídico
¡Ahora, en formato e-book! No te lo pierdas…
Escribir bien es de justicia (e-reader) – Ricardo Jiménez, Joaquín Mantecón Sancho – Aranzadi.
Talk about higher education
Publicado 6 mayo 2012 discurso , internet , redaccción , Universidad Deja un ComentarioEtiquetas: education, Higher, internet, University
This talk discusses the future of higher education, which has been based on the same educational model for more than 100 years.
Devastar, infringir, infligir, prever
Publicado 4 mayo 2012 prosa , RAE , usos correctos , verbos Deja un ComentarioEtiquetas: desbastar, devastar, infligir, infringir, prever, proveer, RAE, verbos
Usos correctos de varios verbos:
Se escribe, y se dice, devastar, no *desvastar.
Según la Fundéu, esta forma impropia, desvastar, aparece con frecuencia en algunos medios: «El candidato afirma que el Gobierno desvastó el país», «Amos constató que Homs está “totalmente desvastada”», «Centroamérica, desvastada por la pobreza, el crimen y el narcotráfico con complicidad policial».
Este puede ser también el caso de desvastar, ya que en español, además de devastar, existe el verbo desbastar, que significa, entre otras acepciones, ‘quitar las partes más bastas a algo que se haya de labrar’.
No se escribe *inflingir, sino infligir (causar un daño) e infringir (no respetar una norma).
No existe la forma *preveer, sino prever y proveer.
¡Que la iglesia católica pague el IBI!
Publicado 27 abril 2012 comunicación , credibilidad , derechos , religión , valores 2 ComentariosEtiquetas: crisis, IBI, iglesia católica, IRPF, IVA, privilegios
Me parece destacable la siguiente carta de un lector que recoge en blog Scriptor. (Comunicar la verdad siempre ayuda…)
Se van levantando voces que solicitan de los poderes públicos que la Iglesia católica deje de estar exenta del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), del tributo de sucesiones y donaciones, del IRPF y el IVA ( DV 16-04-12).
En primer lugar, no es un privilegio especial de la Iglesia católica ya que también están exentas otras instituciones como Defensa, Ejército, Seguridad, Educación, Servicios Penitenciarios y edificios de la Renfe. También están exentos los inmuebles destinados a usos religiosos como la Federación de Comunidades Religiosas Evangélicas, los templos budistas y comisiones islámicas. Están exentos los gobiernos extranj eros y sus embajadas. Está exenta l a Cruz Roja, l os colegios concertados y las entidades sin fines lucrativos.
Los partidos políticos y sindicatos no tienen que declarar lo ingresado por cuotas y subvenciones del Estado que, dicho sea de paso, ascienden a 29 mil millones de euros, según el BOE, 4 de agosto del 2010. Como suena.
Tampoco dan cuenta de las donaciones, rendimiento de sus actividades económicas o los rendimientos procedentes de su renta de patrimonio.
La crisis está generando una gran pobreza. Es cierto. Y como no hay dinero los ayuntamientos y diputaciones mandan a los pobres a Cáritas de la Iglesia católica. ¡Qué divertido!
Javier Sagastagoitia, Hernani
Leer en tiempo de crisis
Publicado 26 abril 2012 artículo , lectura Deja un ComentarioEtiquetas: crisis, lectura, leer, novela
Articulo publicado en FN, página 14. A ver qué te parece…
Dice un proverbio asiático: “Cuando empieza a soplar el viento, algunos corren a esconderse mientras otros construyen molinos de viento”. Ahora que llevamos meses y años de viento, de ventisca, de cierzo (crisis), es un momento ideal para construir molinos de viento (leer y reflexionar).
En este artículo me centro en la lectura, actividad que invita a la reflexión. Quevedo escribió los siguientes versos: «Retirado en la paz de estos desiertos, / con pocos, pero doctos libros juntos, / vivo en conversación con los difuntos/ y escucho con mis ojos a los muertos». Como Francisco de Quevedo yo quiero también escuchar con mis ojos, pero a las ideas de los vivos. A las ideas de personas a las que admiro y con algunas de las cuales me unen lazos de amistad.
La lectura nos ayuda a ser mejores. Casado dice «Hoy día, en el mundo desgarrado y complejo en que vivimos, la lectura literaria es algo necesario para el logro de una vida armónica, equilibrada; para una vida plenamente humana». La lectura activa la memoria, la imaginación, los sentimientos. Nos exige seguir con atención una historia. A la vez, nos ayuda a reflexionar. Pero eso no será así si las lecturas son pesados guisos medievalizantes, engañosos manuales de autoayuda, mezclas de sangre y sexo, como afirma Llano. Hemos de leer literatura de calidad. Además, como les recuerdo a mis alumnos, viajaremos gratis a otras ciudades y a otras épocas. Y sin perder las maletas. ¿Cómo sabemos que un libro es literatura de calidad? Desde luego, no comprando lo primero que nos encontramos en el supermercado, entre hortalizas, calcetines de oferta, y detergentes, ni en el kiosko del aeropuerto.
Hay que pedir consejo. Casado señala que «cualquier persona cuerda se deja aconsejar en los más variados ámbitos de la vida, sin tener por eso la sensación de que se merma su autonomía y capacidad de decidir. Al contrario: a mayor conocimiento, mayor libertad. Sin embargo, cuando el asesoramiento afecta a la esfera de la valoración intelectual o estética de los productos del espíritu, se tiende a percibir el criterio ajeno como un límite infundado y embrutecedor». Pidamos consejo, pues. Al librero de confianza. Es un acierto conocer el premio que los libreros conceden, una vez al año en Barcelona, a la mejor obra publicada. Aciertan y descubren verdaderas joyas, que las multinacionales del libro ni siquiera han olido. A personas de gusto atinado y con criterio. También se puede seguir, como sugiere Nubiola, el suplemento de algún periódico nacional o internacional dedicado a la crítica de libros. En esta vida, leeremos unos pocos libros -¿100, 300, 500?-, pues leamos los que nos ayuden a ser mejores.
Acabo con una frase del poeta García Lorca: «Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos».
