
¿Has leído recientemente una sentencia, un contrato o una ley? ¿Sorprendido por el lenguaje empleado? Estarás de acuerdo en que la claridad y el lenguaje jurídico son enemigos, al menos hasta la fecha.
En este blog lamentan que todavía no se hayan dado pasos para mejorar la claridad y la corrección del lenguaje de las leyes.
Y aquí, puedes leer un artículo interesantísimo sobre el lenguaje jurídico. El despacho de abogados (Uría), al que asesora el autor del artículo, y el despacho Garrigues están impulsando iniciativas para que sus empleados redacten mejor. Doy fe de esas iniciativas. Sean bienvenidas si los estudiantes de Derecho saben redactar correctamente al acabar su etapa universitaria.







