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Cómo el Comité de competición redacta un fallo. Pobre Nacho. (No se entiende nada…) ‘In dubio pro reo’ #lenguaje

En esta casa preferimos citar textos bien redactados, con claridad, sencillez y corrección. Pero a veces nos topamos con textos que brillan por todo lo contrario, como este fallo del Comité de competición de fútbol:

El Comité de Competición ha desestimado el recurso del Real Madrid por la amarilla de Nacho, por lo que el defensa se perderá el encuentro ante el Celta a no ser que Apelación falle a su favor antes de mañana a la hora del partido.

Así justifica Competición el fallo contrario al recurso del club blanco:

“Compatible con la descripción de los hechos que se contiene en el acta arbitral, toda vez que dicho jugador se dirige al adversario desde el suelo y también cuando se encuentra de pie, llegando a encararse con el citado adversario, a consecuencia de lo cual este último le propina un empujón, por el que fue igualmente amonestado. En sentido estricto y aun cuando se desconozcan las expresiones que pudo pronunciar o proferir Don José Ignacio Fernández Iglesias, no cabe refutar el hecho de discutir”.

(16-mayo-2017)

http://www.marca.com/futbol/real-madrid/2017/05/16/591b0f40e5fdeacb338b45a0.html

Después de leer la justificación, uno no sabe si eliminarán la tarjeta amarilla al jugador Nacho, si le aumentarán la prima por ganar o si le envían a prisión. Pobre Nacho. ‘In dubio por reo’.

 

El signo &, por Álex Grijelmo via @el_pais

http://elpais.com/elpais/2017/03/10/opinion/1489140179_270961.html?id_externo_rsoc=TW_CC

¿Hacker o pirata? (Reflexión de A. Grijelmo)

El neologismo inglés hacker parecía haber asentado su traducción al español con los términos “pirata” o “ciberpirata”, pero resurge ahora como si no hubiera tenido nunca equivalentes en esta lengua. Sin embargo, pocos casos habrá en que tal anglicismo no pueda sustituirse por alguna de esas dos opciones.

más aquí

¿”De sobra” o “de sobras? #español #castellano

La locución correcta en español es “de sobra”. El Diccionario panhispánico de dudas afirma:

sobra. de sobra. ‘En exceso o más de lo estrictamente necesario’: «Sé caballero y preséntame ahora a tu mujer. A ti ya te conoce de sobra» (GasullaCulminación [Arg. 1975]). Debe evitarse en español la forma de sobras, cuyo uso por parte de hablantes españoles se debe en muchos casos al influjo del equivalente catalán de esta locución (de sobres).

Una muestra de interrelación entre el español y el catalán.

 

Correcciones de los errores en letras de canciones por españolas Vía @el_pais

Después de leer los versos de las canciones con pequeños errores, ofrecemos las correcciones:

Mecano, La fuerza del destino, 1988: “Tú contestaste que no”.

 

Manolo García, Sobre el oscuro abismo en que te meces, 1998: “Abismo en que me mezo

 

Santi Balbes, La niña imantada, 2007: “Como si anduviera en espiral”.

 

Cecilia, Un ramito de violetas, 1975: “¿Quién le escribía versos? Dime quién era / ¿Quién le mandaba flores por primavera?”.

 

Andy y Lucas, De qué me vale, 2007: “Su amor no lo tengo”.

 

Miguel Ríos, El rock de la cárcel, 1970: “Todo el mundo corrió a bailar”.

 

Antonio Orozco, Devuélveme la vida, 2001: “Te pido perdón a sabiendas de que no lo concedas”.

 

Revólver, Besaré el suelo, 1997: “Cuantos más frutos consigo, más cerca estoy de perder”.

 

Melendi, Cenizas en la eternidad, 2014: “Sois vosotros en quienes pienso”.

Pequeños errores en letras de canciones por españolas Vía @el_pais

Identifica los errores gramaticales en estas canciones clásicas del pop español (Descubiertos en esta página):

 

Mecano, La fuerza del destino, 1988: “Tú contestastes que no”.

 

Manolo García, Sobre el oscuro abismo en que te meces, 1998: “Abismo en que me mezco”

 

Santi Balbes, La niña imantada, 2007: “Como si andara en espiral”.

 

Cecilia, Un ramito de violetas, 1975: “¿Quién la escribía versos? Dime quién era / ¿Quién la mandaba flores por primavera?”.

 

Andy y Lucas, De qué me vale, 2007: “Su amor no le tengo”.

 

Miguel Ríos, El rock de la cárcel, 1970: “Todo el mundo corrieron a bailar”.

 

Antonio Orozco, Devuélveme la vida, 2001: “Te pido perdón a sabiendas que no los concedas”.

 

Revólver, Besaré el suelo, 1997: “Contra más frutos consigo, más cerca estoy de perder”.

 

Melendi, Cenizas en la eternidad, 2014: “Sois vosotros en quien pienso”.

 

Por qué no nos gusta la expresión “para nada”

En el 2001 leímos un dardo de Lázaro Carreter titulado “Para nada”. Desde entonces, nos quedó claro que en español existen otras expresiones más adecuadas.

Os dejo con el párrafo en el que lo explicaba:

Sin embargo, una de las novedades más rápidamente implantadas por nosotros ha sido ésta: -‘¿Tú crees que se irá por fin ese señor? –¡Para nada!’. Esta ingeniosa negación, habita, me parece, entre gente con un punto más de finura que el común, el cual sigue respondiendo no o quia si habla por lo breve, o, si se pone enérgico, optando por ni hablar, de ninguna manera, ni mucho menos, de ningún modo, que te crees tú eso y expresiones así; se exceptúa algún viejo que en sus tiempos estudió latín, y que será capaz de responder, a lo humanista, nequaquam.

La génesis de esta invención parece clara: apareció como simple refuerzo al igual que otras formas de negar; de ‘No lo temo en absoluto’, este rotundo apéndice se autodeterminó, se independizó y pasó a ser un soberano y rotundo no. ‘Lo temes –En absoluto’. Eso mismo ocurrió con este para nada de hace pocos años, a través de fases, como las siguientes, que partían de un depauperado sentido final originario, y que ha llegado a extinguirse del todo: ‘No la dejan salir para nada’, ‘Con esto no tengo para nada’, ‘Su enfado no le sirvió para nada’, ‘En la reunión, para nada intervendrán los ministros’, ‘No cuento para nada’, ‘Ese individuo no me gusta para nada’, etc. Pero María del Monte, en 1990, rechazaba el infundio de que en el Rocío sólo hubiera borracheras; por el contrario, lo que hay, decía, es mucha devoción. Pero le parecían mal unas vallas que ponían para retener a los romeros: ‘A mí, no me gustan para nada’, sentenciaba, sin el más remoto sentido final. Por entonces, en ámbito artístico bien diferente, un personaje de la admirable Paloma Pedrero preguntaba a otro si le estaba dando la tabarra; y éste contestaba ‘No, para nada’. Era ya el paso decisivo: el significado de no había invadido el de para nada; y la ablación del no, hoy tan en auge, vendría a poner un punto de exquisitez a la energía.


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