Archive for the 'Varia' Category

Sobre la escritura de los grados… «El símbolo establecido internacionalmente es °C, que consiste en un pequeño círculo seguido sin espacio de la letra C. Se deja un espacio entre la cifra y el símbolo: 23 °C»… vía Fundéu…

La Fundéu, siempre atenta al uso del español, nos recuerda que unas claves para escribir los grados:

1. Grado Celsius

El nombre, en rigor, es grado Celsius (con el nombre del científico en mayúscula), aunque fuera de contextos técnicos se usa grado centígrado o simplemente grado.

2.  23 °C, con espacio entre la cifra y el símbolo

El símbolo establecido internacionalmente es °C, que consiste en un pequeño círculo seguido sin espacio de la letra CSe deja un espacio entre la cifra y el símbolo23 °C.

En escritos no especializados se usa en ocasiones solo el círculo y en tal caso se escribe pegado al número: 23°. En contextos técnicos, y conforme a las normas internacionales, este símbolo se reserva a los grados de ángulo, que es un valor que también tiene en general, como en «Dio un giro de 180°». 

Por otro lado, en lugar del símbolo también es posible escribir el nombre de este, es decir, 23 grados o 23 grados Celsius.

3. El símbolo incluye un círculo, no una o ni un cero

A menudo se reemplaza el círculo por un cero o por una o, pero no son las grafías adecuadas. Si se optara por la o a causa de limitaciones tipográficas, es preferible no añadir una subraya (no es, por tanto, 23 oC), pero en cualquier caso no se añade un punto.

4. El número y el símbolo no deben quedar en líneas separadas

No debería haber un salto de línea entre el número y el símbolo, para lo cual puede emplearse un espacio de no división u otro recurso ajustado al medio usado.

5. Kelvin, y no grado Kelvin

Ocasionalmente aparece en prensa otra unidad de temperatura llamada kelvin (y no grado Kelvin), de símbolo K (no °K), pero normalmente está limitada a textos científicos.

6. Grado Fahrenheit, símbolo °F

También puede encontrarse el grado Fahrenheit, aunque es una unidad que conviene evitar en países donde no es oficial, por lo que lo recomendable es convertirlo a grado Celsius. Su símbolo es °F.

Estas unidades, tal como explica la Ortografía, están reguladas en el Sistema Internacional de Unidades, que en muchos países se ha incorporado total o parcialmente a su legislación y que tiene como complemento el Sistema Internacional de Magnitudes (ISO 80000).

Nota. Todos los teclados modernos permiten de un modo u otro introducir el símbolo del grado. Así, en Windows se consigue con la combinación Alt + 248, mientras que en MacOS es Opc + May + 8, aunque podría variar según la configuración del teclado. En Linux depende de la distribución concreta. Además, algunos programas definen o permiten definir atajos. Incluso hay fuentes que contienen la combinación °C como un único carácter.

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Reflexiones sobre la escritura en la era digital (por A. Grijelmo) (2018)

Propongo leer la primera parte del artículo de Álex Grijelmo sobre la escritura en la era (o etapa, o época) digital. Por si alguien piensa que escribir bien ahora no es importante…

Escribir y hablar bien en la era digital.

(Álex Grijelmo, Nueva Revista, 8 junio 2018)

El ser humano nunca había escrito tanto como lo hace hoy. Las nuevas tecnologías han obligado a millones de personas a relacionarse cotidianamente con un teclado y plasmar en él todo tipo de mensajes. Incluso en los países menos desarrollados la posesión de teléfonos móviles y ordenadores ha generalizado la lengua escrita como jamás en su historia.

Una simple mirada a nuestro pasado más cercano nos hará ver que unos pocos años atrás cualquier habitante del mundo occidental —salvo que estuviese relacionado profesionalmente con la escritura— apenas redactaba unas cuantas cartas a lo largo de toda su vida, además de responder por escrito en los exámenes en la enseñanza básica y luego quizás en la universidad; apenas rellenaba una instancia, presentaba una reclamación o elaboraba un currículo. La mayoría de la gente podía pasar semanas enteras, meses, años, sin enfrentarse al reto de escribir y pensar por tanto en tildes, comas, concordancias o regímenes verbales.

Un tendero solicitaba el género por teléfono, pero ahora probablemente escribe correos electrónicos a sus proveedores; un albañil autónomo avisa por WhatsApp a su cliente de que se retrasa un par de horas; una cliente de casa rural explica en Internet si el trato recibido ha sido satisfactorio o no, y del mismo modo le responderá el dueño para pedirle disculpas o agradecerle los elogios

Ahora pasamos horas y horas en el hogar, relacionados con el mundo a través de algún aparato que nos obliga a escribir continuamente. Desde él hacemos las compras, pediremos una cita médica o una fecha para renovar el documento de identidad, convocaremos a un electricista y encargaremos un mueble. Y continuamente pulsaremos el teclado.

En muchas profesiones y oficios la relación con el cliente o el proveedor se basaba hasta hace poco en el contacto personal. Tenían gran importancia en ese trato la presencia y el aspecto de cada uno. Un vendedor del Círculo de Lectores no podía ir mal vestido, ni una agente de viajes debía llevar un lamparón en el traje. Porque si así ocurría, se derivaba de ello alguna interpretación al respecto que no favorecía su prestigio.

Ahora esas relaciones comerciales se establecen en el ciberespacio, y no es necesaria ni importante la presencia física. Pero hace falta escribir.

Las ropas que nos relacionan con los demás en muchos aspectos de la vida son las que viste nuestro lenguaje. Desconfiaremos de la abogada que nos envía un correo con faltas de ortografía, no contrataremos a la canguro que usa una gramática deplorable cuando pregunta en un mensaje a qué hora debe ir esta noche, nos echará para atrás el encargado de la tienda que ofrezca ventas a través de la Red y no escriba bien los nombres de los productos.

Del mismo modo, en los grupos de WhatsApp (de amigos, de padres de alumnos, de compañeros de un viaje) se retratará ante los demás quien no cuide la grafía de las palabras, quien las confunda, quien escriba el verbo «haber» en lugar de la locución «a ver». Una persona culta que esté pensando en contratar para una obra casera a un aparejador que participa en el grupo de padres de los chicos del equipo de fútbol se lo pensará dos veces si nota que el arquitecto técnico se expresa sin habilidades sociales o con un lenguaje rudimentario. (…)

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Debate (discussion) entre Ignacio Bosque y Raffaele Simone sobre Lingüística (60′) 19/11/2015 sexismo, correción y gramaticalidad. MUY sugerente Vía @FundacionBBVA

Debate Fundación BBVA Ignacio Bosque en conversación con Raffaele Simone

Un debate sugerente sobre Lingüística. Hay auténtico debate (‘discussion’) entre los dos.

(0′-12′)

¿Es sexista la lengua?

(12′- 22′)

El trabajo variadísimo del lingüista. El diccionario «Redes»

El lenguaje es un sistema, no es un conjunto de frases… El corpus de textos es un instrumento. «La lengua no te regala nada, te lo cobra todo».

(22′-30′)

(Discrepancia) El hecho lingüístico. ¿Nos centramos en la observación y descripción (correcto/incorrecto) o en la experimentación (gramatical/agramatical).

(30′-57′)

El estudio de internet (la red) como norma. ¿Es internet una oportunidad o un problema?

Sus obras: diccionarios, etc.

(57′-63′)

Otras consideraciones sobre el lenguaje y el mundo 3: juicios de valor.

«La lengua es una pantera olorosa», Dante,» De vulgari elocuentiae».

«excepción hecha» no va precedida de «a»

Pues eso nos recuerda la Fundéu.

Presidential debate: Decoding Trump and Biden’s body language (video, 2′:46») by @bbc October 22nd 2020

«US President Donald Trump and his White House challenger Joe Biden have taken part in their final live TV debate.

What did their body language reveal, and how well did they get their messages across?»

Vhttps://www.bbc.com/news/av/world-us-canada-54661152ideo

Salvad la #ortografía (y a los estudiantes) por Norbert Bilbeny

Magnífico artículo del filósofo y profesor N. Bilbeny

https://www.lavanguardia.com/opinion/20201014/484054968710/salvad-la-ortografia.html#click=https://t.co/67OYtNtae9

Seis claves para mejorar la #comunicación entre jefes y empleados (y profesor y alumnos y…) via @Conversation_E

Fernando Díez, José Antonio Campos y Luis del Val proponen seis claves para mejorar la comunicación entre jefes y empleados. Muy acertadas. A mí me parece que también son aplicables a otras relaciones.

Aquí están:

“Una cosa es tener razón y otra tener acierto”. Usted puede tener razón, pero no acertará si lo plantea de una forma inadecuada. Y, por lo tanto, conseguirá lo contrario de lo que pretende.

Esta afirmación es igual válida para un empleado que para un directivo. De hecho, es un principio básico de comunicación que hay que tener en cuenta a la hora de realizar una crítica o solicitar un cambio en el comportamiento.

La importancia de la comunicación y, más concretamente, dar respuesta de manera eficiente es fundamental tanto en la vida privada como en la laboral. De ello depende que la persona entienda y pueda mejorar una conducta. También, que no lo entienda y se enfade, aunque no tenga razón. Dar respuesta y hacerlo bien es más una ciencia que un arte.

Como decía Benjamin Franklin:

“Recuerda que no basta con decir una cosa correcta en el lugar correcto; es mejor todavía pensar en no decir algo incorrecto en un momento tentador”.

Tanto en el caso de los empleados como en el de los jefes, saber decir las cosas adecuadamente nos salvará de muchos problemas y malentendidos. De hecho, siguiendo una serie de pequeños pasos, podemos mejorar la eficiencia de nuestra comunicación notablemente. Es un proceso comunicativo que conviene cuidar. Recuerde:

“El que sabe pensar, pero no sabe expresar lo que piensa, está en el mismo nivel que el que no sabe pensar”.

Veamos los pasos que hay que seguir:

1. El lugar

Si vamos a hablar con una persona, necesitamos buscar un lugar adecuado para ello. Nunca se debe recriminar a nadie delante de otros compañeros y compañeras, y mucho menos de clientes. Esto daña directamente la relación entre las personas, además de humillar al compañero, empleado o jefe. Es importante buscar un lugar en el que no os moleste a nadie, siendo conveniente silenciar el teléfono y reservar ese tiempo para estar con la persona con la que quiere tener una comunicación eficiente. Preparar lo que se quiere decir y el planteamiento a seguir es decisivo. Decía Abraham Lincoln:

“Dame seis horas para cortar un árbol y pasaré las primeras cuatro afilando el hacha”.

2. La regla: Dos mensajes positivos y uno negativo

En vez de censurar directamente la actitud, el comportamiento o los resultados de un trabajo, merece la pena comenzar destacando aspectos positivos de la persona. Por ejemplo: “Pablo, llevas 10 años trabajando con nosotros y la empresa está encantada contigo. Has liderado varios proyectos con éxito y reconocimiento, tanto de los clientes como de la propia empresa. Sin embargo, en este último proyecto la empresa no ha quedado contenta”. Después de dar información positiva sobre su rendimiento, nos centraríamos en la actitud o en la conducta que queremos cambiar.

3. Hechos, no juicios de intenciones

La actitud, la conducta que deseamos cambiar debe ser acotada. En muchas discusiones se realizan generalizaciones, se estereotipa: “siempre llegas tarde”, “todo lo haces mal”, “no me gusta como trabajas”, etc…

Acotar la conducta implica referirse a hechos concretos. En vez de decir “siempre llegas tarde”, debe indicarse “el lunes llegaste 10 minutos tarde, el martes 15 y el jueves 20. ¿Es correcto?”. Esta forma de abordar el problema, sobre hechos concretos, evita dirigirse a la persona de forma global. “Siempre llegas tarde” es erróneo y lleva a la discusión y al deterioro de la conversación y de las relaciones personales. Sin embargo, indicar exactamente la conducta errónea no da lugar a discusión.

4. ¿Tienes algún problema en el que te podamos ayudar?

Conocemos la conducta, pero desconocemos las causas. Antes de aventurarnos, conviene preguntar: “¿Has tenido algún problema?” “¿Te podemos ayudar en algo?”. Si es una conducta que no se ha producido anteriormente, es probable que haya una causa razonable. Hay que dar la oportunidad al empleado para que pueda explicarse. Una respuesta que podemos obtener es: “Sí, nos ha fallado la persona que lleva a los niños a la guardería y he tenido que llevarles esos tres días. Ya está solucionado”. Es importante escuchar a quien ha desarrollado la conducta que deseamos corregir antes de tomar ninguna decisión. Es mejor esperar y prevenir que anticiparse y tener que disculparse.

5. Corregir el problema

Una vez aclarado el problema, hay que solicitar un cambio en la conducta. Y lograr que se comprometa con ello. “Si ya está solucionado, perfecto. En cualquier caso, te agradecería que, si vuelve a darse una situación como esta, me avises en el momento, por favor. ¿Estás de acuerdo?”. Si la respuesta es afirmativa, tenemos el problema resuelto. Si el problema es más grave, hay distintas opciones:

  • Un problema de salud suyo o de un familiar cercano. Se le puede aconsejar que solicite la baja hasta que se recupere.
  • Una separación o divorcio. Apartarle del proyecto en el que esté hasta que se encuentre mejor. Si lo necesita, solicitar la baja. Si la empresa ofrece servicios de asesoramiento, hay que ponerlos a su disposición.

6. Cerrar la reunión

Después de acordar la solución, es conveniente despedir la reunión poniéndose a su disposición para cualquier cuestión en la que necesite ayuda. Y se le agradece su dedicación y disposición para solucionar el problema.

Muchas veces no seguimos estos sencillos pasos, que son la llave del éxito en la comunicación interpersonal. Seguir estas indicaciones ayudará a resolver la situación que nos preocupa, nos ahorrará problemas posteriores y nos ayudará a mejorar la calidad de nuestra comunicación. Como decía Paul J. Meyer: “La comunicación humana es la clave del éxito personal y profesional”.

Informe modernización del lenguaje jurídico (2011)

https://www.administraciondejusticia.gob.es/paj/publico/pagaj/Pagina1Columna1Fila/!ut/p/c4/04_SB8K8xLLM9MSSzPy8xBz9CP0os3hjL0MjCydDRwN3k0AzA8cgI0sTRwsnIwMLA_3g5ET9gmxHRQBlGVMk/?itemId=240035

“a classic case of where the placement of a comma has great importance” from nyt (2006) #language #law

Recupero esta noticia del New York Times que suelo citar cuando hablo de la importancia de la coma.

Correction Appended

OTTAWA, Oct. 24 — If there is a moral to the story about a contract dispute between Canadian companies, this is it: Pay attention in grammar class.

 

The dispute between Rogers Communications of Toronto, Canada’s largest cable television provider, and a telephone company in Atlantic Canada, Bell Aliant, is over the phone company’s attempt to cancel a contract governing Rogers’ use of telephone poles. But the argument turns on a single comma in the 14-page contract. The answer is worth 1 million Canadian dollars ($888,000).

 

Citing the “rules of punctuation,” Canada’s telecommunications regulator recently ruled that the comma allowed Bell Aliant to end its five-year agreement with Rogers at any time with notice.

Rogers argues that pole contracts run for five years and automatically renew for another five years, unless a telephone company cancels the agreement before the start of the final 12 months.

The contract is a standard one for the use of utility poles, negotiated between a cable television trade association and an alliance of telephone companies. French and English versions were approved by a government regulator about six years ago.

 

The dispute is over this sentence:

“This agreement shall be effective from the date it is made and shall continue in force for a period of five (5) years from the date it is made, and thereafter for successive five (5) year terms, unless and until terminated by one year prior notice in writing by either party.”

The regulator concluded that the second comma meant that the part of the sentence describing the one-year notice for cancellation applied to both the five-year term as well as its renewal. Therefore, the regulator found, the phone company could escape the contract after as little as one year.

 

“The meaning of the clause was clear and unambiguous,” the regulator wrote in a ruling in July.

But Kenneth G. Engelhart, vice president for regulatory affairs at Rogers, disagreed. “Why they feel that a comma should somehow overrule the plain meaning of the words is beyond me,” he said. “I don’t think it makes any sense.”

He acknowledged, however, that lawyers for his company might have underestimated the regulator’s interest in grammar. “We were obviously too confident the first time around,” he said.

 

But this time, Rogers has turned to Canada’s other official language, French, as well as its own outside grammar expert to appeal the ruling.

 

Aliant, which is controlled by the Montreal-based BCE, declined to comment. But in a filing with the Canadian Radio-television and Telecommunications Commission, it called the issue “a classic case of where the placement of a comma has great importance.”

 

Mr. Engelhart said the grammar fight began when Aliant told Rogers in February 2005 that it was canceling a pole agreement for the province of New Brunswick one year early. The cancellation was necessary because a local electric utility was taking direct control of poles that Aliant previously managed on its behalf.

 

The power company, Mr. Engelhart said, planned to “really crank up rates,” a change that would cost Rogers about 1 million Canadian dollars over that final year.

 

To bolster its appeal, Rogers commissioned a 69-page affidavit, mostly about commas, from Kenneth A. Adams, a lawyer from Garden City, N.Y., who is the author of two books on contract language. It disputes the regulator’s analysis of what Mr. Adams calls “the rule of the last antecedent.”

 

Rogers is also pointing to the official French version of the pole agreement, which has equal status under Canadian law. While differences between the languages will not settle the comma question, Mr. Engelhart said the phrasing removed any ambiguity about the contract’s life span.

 

“It becomes very clear once you read the French version,” he said.

Correction: A caption in Business Day on Wednesday with an article about a contract dispute between two Canadian companies that turns on the placement of a single comma and could be worth $1 million Canadian dollars, misidentified the location of the disputed punctuation. It is the third comma shown in the copy of the contract – not the second.

Una sencilla carta al director (09/12/2016) en EP, gracias a @jgarrigaar

Me llega esta carta al director, publicada el 9 de diciembre de 2016 en El País.

Comentada aquí.

Texto:

Ayer se me cayó un vaso de cristal y se rompió. Lo cuento aquí porque, como hay tanta gente que lo cuenta todo por Twitter y demás redes sociales, he pensado que también podría interesar a los lectores de este periódico. Hoy se me ha caído un vaso de cristal, y después he tenido que recogerlo.— Gonzalo Sánchez Marín. Gelves (Sevilla). El País, 09/12/2020

Carta_director_abril_2020


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