Archive for the 'prosa' Category

Cómo empezar un texto. Consejos de @crisplanchuelo #redacción #comunicación #escritura

Siete formas de empezar mal un texto. Siete formas de aburrir al lector desde el inicio.

Puedes leerlas aquí. De todas formas, las copio a continuación.

 

1.     Divagar. Es decir, no ir al grano desde la primera línea. Si necesitas calentar motores antes de entrar en materia (cosa bastante razonable), ¿por qué martirizar a tus lectores con tu dispersión mental? Escríbela, sí, pero en una hoja aparte. Y luego, tírala.

2.     Decir lo que todos conocen ya. Frases como «a estas alturas no hace falta decir…», «como todo el mundo sabe…»,  «seguramente te habrás dado cuenta de que…» son un antídoto hasta para el lector más entusiasta. Si los lectores lo saben, ¿para qué se lo cuentas? (…)

3.     Ir de lo general a lo particular.  Lo general no suscita interés; por tanto, sé concreto. Si vas a hablar de cómo el marketing de contenidos puede aumentar tu notoriedad, no empieces con un «en los tiempos de las redes sociales el marketing de contenidos es algo fundamental para quien quiere darse a conocer».  Eso no aporta nada. Mucho mejor, empieza contando que las páginas web que tienen un blog con contenidos de calidad reciben un 60% más de tráfico que las que no lo tienen. O sea, concreción.

4.     No escoger sustantivos ni verbos. Ambos indican acción: son los que cuentan la historia; hay que empezar con ellos. Un «las deportivas que vuelven: Adidas Stan Smith» resulta más directo y claro que «actualmente las nuevas Adidas son las más clásicas». Esta última oración, con tanto adverbio y adjetivo, es vaga, complicada y subjetiva.

5.     Contar tu vida. Que te has mudado al campo, que llevas dos semanas sin Internet, que estás feliz porque es primavera… Eso puede interesar a tu familia y a tus amigos, pero no a quien busca información valiosa. Los contenidos autobiográficos solo interesan si eres un fascinante espía británico con licencia para matar (…).

6.       Usar tópicos. (…).

7.       Decir lo que se ve, que es una variante del punto 2: «Antes que nada, me gustaría agradecerle su confianza en nuestra marca…». (…)  Da las gracias directamente y olvídate de tanto preámbulo. O deja el agradecimiento para el final.

Estos siete errores se resumen en uno: no trabajar las ideas antes de ponerse a redactar. Primero piensa: decide qué quieres contar y a quién, y luego escribe sin dilación algo interesante para tu audiencia.

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¿Intensificar y externalización?

autumn_scene_7[1]Dos ejemplos del llamado “discurso esclerótico” por Manuel Casado.

¿Por qué empleamos externalización, si podemos usar subcontratar o contratar?

¿Por qué decimos intensificar, si podemos emplear reforzar, fortalecer, fomentar, aumentar, redoblar, incrementar, impulsar, reactivar, acentuar, avivar, etc.?

Manuel Casado afirma que el discurso esclerótico (compulsivo, prefabricado, puro caparazón, cáscara vana) “se reconoce en el empleo de frases gastadas, de lugares comunes, de palabras de moda”. No dejéis de leer el sugerente artículo que recoge unas interesantísimas consideraciones sobre este tipo discurso. Espero que os cautive, además, la reflexión sobre la importancia de la reflexión y del silencio para que nuestros discursos sean vivos y vigorosos.

Aquí está el artículo.

“El discurso esclerótico”, en Mª Jesús Casals Carro (coord.), Mensajes periodísticos y sociedad del conocimiento (Libro homenaje al profesor José Luis Martínez Albertos), Madrid, Fragua, 2004, 513-520

¡Una joya!

Una joya del castellano. Estoy leyendo el libro Donde las Hurdes se llaman Cabrera, escrito por Ramón Carnicer. Un libro de viaje. El profesor y escritor Carnicer recorrió una olvidada comarca de León y escribió sus impresiones en ese libro. Merece la pena leerlo y disfrutar de su excelente prosa.

¿Vamos por ellos o vamos a por ellos?

La duda nos la resuelve el profesor Corrales, en el periódico HOY de Ecuador. Aquí.

Miedo al miedo

Miedo al miedo – Firmas – Nuestro Tiempo.

Qué bien escribe…

Pues sí. Qué bien escribe J. M. Espinàs. En este blog modesto lo admiramos desde hace mucho tiempo. Os dejamos con un fragmento de uno de sus últimos artículos:

El día se levanta, habitualmente, mucho más pronto que yo. Ya hay luz natural cuando me voy hacia la cocina. Una luz espléndida o una luz tímida, depende de la época del año. En estos días, la luz natural ya se ha consolidado, entra decididamente en casa. En invierno todavía arrastra un poco del gris que ha dejado atrás. Desayuno poco y hojeo rápidamente este diario. La información básica, Y pronto siento la necesidad de ir a mi pequeño despacho. Como si tuviera que recuperar sin retrasarlo mucho el tiempo que he dejado pasar mientras dormía. No creo que sea un remordimiento inconsciente de gandul, porque me justifica el trabajo que hice en las horas nocturnas. Por otra parte, pienso que me espera otro largo día, y un poco de la noche, para hacer más cosas de mi largo, también, oficio. Leer, corregir pruebas de un libro, aprender consultando un diccionario, pensar un tema para un artículo. O sencillamente vivir.

(Sigue aquí)

Extracto de una entrevista a Espinàs:

¿Qué le estimula a escribir tras más de 11.000 columnas?

-Cada día recibo muchos estímulos. No me imagino vivir sin escribir. Tengo tendencia a la observación y a la comparación. En las escuelas deberían enseñar a observar y comparar, así asocias ideas y surgen cosas nuevas. Eso es creación. Todos mis libros más autobiográficos y los artículos están basados en la observación. Mi lenguaje es poco florido y poco pretencioso. Nunca he querido lucirme. No sé hacerlo. Intento ser preciso con un toque literario. «Ser o no ser», de Shakespeare. No hay nada más sencillo ni más literario.

-En El meu ofici decía que siempre ha huido de las pretensiones del mundo literario.

-No me siento cómodo en ese mundo. Pla le dijo una frase muy buena a un joven escritor que escribía barrocamente: «No dudo de que usted puede llegar a ser un genio pero provisionalmente es un pedante».

Simplemente, genial.

Devastar, infringir, infligir, prever

Usos correctos de varios verbos:

Se escribe, y se dice, devastar, no *desvastar.

Según la Fundéu, esta forma impropia, desvastar, aparece con frecuencia en algunos medios: «El candidato afirma que el Gobierno desvastó el país», «Amos constató que Homs está “totalmente desvastada”», «Centroamérica, desvastada por la pobreza, el crimen y el narcotráfico con complicidad policial».

Este puede ser también el caso de desvastar, ya que en español, además de devastar, existe el verbo desbastar, que significa, entre otras acepciones, ‘quitar las partes más bastas a algo que se haya de labrar’.

No se escribe *inflingir, sino infligir (causar un daño) e infringir (no respetar una norma).

No existe la forma *preveer, sino prever y proveer.


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