Para hablar y leer mejor I

Os dejo unos acertadísimos consejos de J. A. Vallejo-Nájera para hablar y leer mejor en público.

Consejos de Vallejo-Nágera para leer en público I

(…)

Comprendo que el capítulo anterior resulte un tanto alarmante. No se preocupe, es para una etapa posterior, cuando tenga auditorios muy numerosos.

— Entonces, ¿por qué nos lo coloca ahora, en vez de seguir un orden?

Es más divertido.

No leo este libro para divertirme, quiero aprender a hablar en público.

Se puede combinar. Aprenderá más fácilmente si lo toma con buen humor. Hay un motivo de tipo psicológico: en la dificultad inicial existe un importante factor de miedo. Puede designarlo como timidez, ansiedad en la relación social, fobia a llamar la atención, bloqueo, etcétera.

La risa, el humor, tienen un importante papel en el dominio de la angustia. Nos conviene aprovecharlo para romper la barrera que le separa de la facilidad de actuar en público. Cultive reírse de sí mismo, pues es una forma estupenda de lograr que nos importe menos que otros se rían de nosotros.

Entre los temores que le bloquean está el de hacer el ridículo. Una forma de vencer el miedo es familiarizarse con lo que teme. Manipular el objeto temido. En las páginas siguientes le voy a estimular a que haga el ridículo a fondo, y simultáneamente a entablar una relación íntima con el futuro objeto de preocupación: el micrófono. Hay pocas piruetas tan atractivas como lograr beneficios de un potencial enemigo.

El ridículo lo va a hacer a solas, sin que nadie se entere, y utilizará precisamente el micrófono. Sirve cualquiera que se pueda conectar a un magnetófono o casete, de los más baratos. El diálogo a solas con el magnetófono es un ejercicio fascinante. Cierre bien la puerta de su cuarto. Elija un párrafo cualquiera de un libro. Léaselo al micrófono.

Al escuchar el resultado de la primera sesión va a notar un escalofrío, y una reacción de pánico: «No se puede hacer peor; yo esto no lo repito en público.» Tiene razón, le tirarían piedras. Consuélese: TODOS hemos pasado por el susto de la primera grabación de nuestra voz. Nos parece horrorosa. No cometa el error de borrar esa grabación histórica, guárdela para comparar con las de las próximas semanas.

Los motivos del justificado espanto son varios. Primero, la vivencia de extrañeza de la propia voz.  Ocurre a casi todas las personas. No reconocen la voz como la suya, y además no les gusta; por tanto, usted no es una excepción. Segundo, la inexperiencia. Tercero, se suele seleccionar mal el texto a recitar o leer. Cuarto, y más importante, no existe nada más difícil que hablar bien en voz alta encontrándose a solas.

Los no profesionales que han actuado en radio y en televisión, casi unánimemente encuentran más fácil el último medio. Hay cámaras y focos, gente en el estudio, se tiene la impresión subjetiva de dirigirse a «alguien», es un ambiente menos artificial que el de la radio. En la radio, en un pequeño estudio con los auriculares puestos, el novicio se siente indefenso. Si la entrevista la realizan por auriculares, queda aislado en un cuarto insonorizado. Es la situación más difícil… y la más parecida a la suya cuando ensaya a solas con el magnet6fono y para colmo no tiene interlocutor. No le extrañe que haya salido tan mal en las primeras sesiones.

Haga muy breves las experiencias iniciales, máximo de cuatro minutos.  Puede repetirlas dos veces cada día. No más.

En cuanto se le pase el primer susto comenzará a divertirse.  Más aún, es INDISPENSABLE QUE LOGRE DIVERTIRSE con el ejercicio, que espere con cierta impaciencia el momento de repetirlo. Éste es uno de los motivos por los que le aconsejo la brevedad.

Debe aprender a burlarse de sí mismo, a tomar sus fracasos con sentido del humor. Es muy buen ejercicio caricaturizar, exagerar hasta el disparate.

Muchas personas con poco oído para los idiomas, si se mofan parodiando a alguien que habla bien una lengua extranjera, en la exageración pronuncian ese idioma mucho mejor de lo habitual en ellos.  Haga lo mismo ante el micrófono con su propia lengua. Quedará sorprendido.

Aconsejo que el período de cuatro minutos lo divida en dos partes iguales. En una leerá un texto anodino; por ejemplo, un parte meteorológico; en tono eficaz y un tanto indiferente. En los otros dos minutos dé rienda suelta a ese actor en potencia que todos llevamos dentro. ¿Cree que el teatro hubiese persistido a través de los siglos si esto no fuese una realidad absoluta?  Ocurre que el común de los mortales tenemos a ese actor atado de pies y manos por una serie de inhibiciones. Vamos a cortar las ligaduras.

(VALLEJO-NÁGERA. Aprender a hablar en público hoy, Planeta, págs. 87-94)

Anuncios

9 Responses to “Para hablar y leer mejor I”


  1. 1 Juan 23 septiembre 2010 en 13:24

    Reírse de uno mismo es lo más sano, humanamente hablando, que uno puede hacer. También en esto tiene mucha razón Vallejo-Nágera.
    Juan

  2. 3 Marcos 23 septiembre 2010 en 18:12

    Muy buena informacion, muy util a varios les va a servir. Para los que esten interesados en informacion o algun tipo de curso para poder hablar en publico, les recomiendo ampliamente la siguiente web: http://oratoriadeimpactofuerte.com/ ojala les sea de ayuda.

  3. 5 Marcos Rusiñol 16 noviembre 2011 en 17:26

    Muy buena.

  4. 7 priscila 28 octubre 2012 en 17:03

    Wow la pag. Esta super y los tips aun mejor te ayudan a perder el miedo d hablar en publico


  1. 1 Para hablar y leer mejor II « comunicarbien Trackback en 30 septiembre 2010 en 15:08

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




visits

  • 293,277 hits

categorías

Twitter profile


A %d blogueros les gusta esto: