Aunque les encante denominarse CEO, no son más que un director general o un consejero delegado. Más info…

Pues eso.

Director general o consejero delegado son alternativas adecuadas en español para la expresión inglesa chief executive officer, cuya sigla es CEO.

Gracias a la Fundéu. Aquí más info.

El diccionario de la RAE no vuela tan alto. Véase la entrada de «ceo». 🙂

Sobre la escritura de los grados… «El símbolo establecido internacionalmente es °C, que consiste en un pequeño círculo seguido sin espacio de la letra C. Se deja un espacio entre la cifra y el símbolo: 23 °C»… vía Fundéu…

La Fundéu, siempre atenta al uso del español, nos recuerda que unas claves para escribir los grados:

1. Grado Celsius

El nombre, en rigor, es grado Celsius (con el nombre del científico en mayúscula), aunque fuera de contextos técnicos se usa grado centígrado o simplemente grado.

2.  23 °C, con espacio entre la cifra y el símbolo

El símbolo establecido internacionalmente es °C, que consiste en un pequeño círculo seguido sin espacio de la letra CSe deja un espacio entre la cifra y el símbolo23 °C.

En escritos no especializados se usa en ocasiones solo el círculo y en tal caso se escribe pegado al número: 23°. En contextos técnicos, y conforme a las normas internacionales, este símbolo se reserva a los grados de ángulo, que es un valor que también tiene en general, como en «Dio un giro de 180°». 

Por otro lado, en lugar del símbolo también es posible escribir el nombre de este, es decir, 23 grados o 23 grados Celsius.

3. El símbolo incluye un círculo, no una o ni un cero

A menudo se reemplaza el círculo por un cero o por una o, pero no son las grafías adecuadas. Si se optara por la o a causa de limitaciones tipográficas, es preferible no añadir una subraya (no es, por tanto, 23 oC), pero en cualquier caso no se añade un punto.

4. El número y el símbolo no deben quedar en líneas separadas

No debería haber un salto de línea entre el número y el símbolo, para lo cual puede emplearse un espacio de no división u otro recurso ajustado al medio usado.

5. Kelvin, y no grado Kelvin

Ocasionalmente aparece en prensa otra unidad de temperatura llamada kelvin (y no grado Kelvin), de símbolo K (no °K), pero normalmente está limitada a textos científicos.

6. Grado Fahrenheit, símbolo °F

También puede encontrarse el grado Fahrenheit, aunque es una unidad que conviene evitar en países donde no es oficial, por lo que lo recomendable es convertirlo a grado Celsius. Su símbolo es °F.

Estas unidades, tal como explica la Ortografía, están reguladas en el Sistema Internacional de Unidades, que en muchos países se ha incorporado total o parcialmente a su legislación y que tiene como complemento el Sistema Internacional de Magnitudes (ISO 80000).

Nota. Todos los teclados modernos permiten de un modo u otro introducir el símbolo del grado. Así, en Windows se consigue con la combinación Alt + 248, mientras que en MacOS es Opc + May + 8, aunque podría variar según la configuración del teclado. En Linux depende de la distribución concreta. Además, algunos programas definen o permiten definir atajos. Incluso hay fuentes que contienen la combinación °C como un único carácter.

Elon M. ha comprado Twitter por 41.000 millones de euros, no por 41 billones. (Elon Musk strikes deal to buy Twitter for $44bn) ‘billion’ (English): mil millones (Español).

https://www.elmundo.es/economia/empresas/2022/04/14/6257fd4b21efa03e6f8b456f.html

$44bn (bilion) equivalen a 41.000 millones. En inglés ‘billion’ equivale a «mil millones».

En español «billón» significa: «un millón de millones». Lean la entrada del DP de la RAE.

«Stick to your strong arguments, because your arguments don’t add up in the minds of the receiver, they average out.» TED talk (10′) 2019

The counterintuitive way to be more persuasive

What’s the best way to make a good point? Organizational psychologist Niro Sivanathan offers a fascinating lesson on the «dilution effect,» a cognitive quirk that weakens our strongest cases — and reveals why brevity is the true soul of persuasion.

(Niro Sivanathan | TEDxLondonBusinessSchool)

TALK

9:19

Going beyond shopping expeditions, going beyond the evaluation of the scholastic aptitude of others, and beyond evaluating risk in our environment, what this body of research tells us is that in the world of communicating for the purposes of influence, quality trumps quantity. By increasing the number of arguments, you do not strengthen your case, but rather you actively weaken it. Put another way, you cannot increase the quality of an argument by simply increasing the quantity of your argument. The next time you want to speak up in a meeting, speak in favor of a government legislation that you’re deeply passionate about, or simply want to help a friend see the world through a different lens, it is important to note that the delivery of your message is every bit as important as its content.

10:23

Stick to your strong arguments, because your arguments don’t add up in the minds of the receiver, they average out.

100 novelas del siglo XX, seleccionadas por P. de Miguel (NT, 1993).

Adjunto el listado, brevemente comentado, de 100 novelas que elaboró Pedro de Miguel (DEP) para un número de la revista Nuestro Tiempo en 1993.

CIEN NOVELAS DEL SIGLO XX PARA SU BIBLIOTECA
Pedro de Miguel (1956-2007) Nuestro Tiempo, noviembre 1993, pp. 76-82)


«Muchos han sido los intentos de crear la biblioteca ideal, aquella que reúna en sus estantes lo más valioso de la creación literaria de todos los siglos. Desde Borges a Bernard Pivot, las diversas propuestas han venido siempre marcadas, de manera inevitable, por los gustos personales de los seleccionadores. Siguiendo esta pedante tradición, se sugieren aquí cien títulos de otros tantos autores de este siglo que termina.
Se ha procurado eliminar la dificultad que entrañan algunas novelas importantes, optando casi siempre por obras accesibles a un lector culto medio, no por mediocre, sino por no ser especialista en literatura. Se dejan para mejor ocasión las respectivas selecciones de libros de narrativa breve, poesía y ensayo. Para mayor comodidad del lector se señalan las editoriales en las que puede encontrarse cada novela […].
La selección resulta especialmente difícil, ya que se trata de elegir entre toda la literatura publicada, que es toda. Se señalan algunas de las novelas emblemáticas del siglo y otras más recientes, que quizá lleguen a ser también punto de referencia en el futuro».

Literatura española
ALDECOA, Ignacio: El fulgor y la sangre (Planeta). El mejor “realismo social” de mitad de siglo. Para sufridores.
ATXAGA, Bernardo: Obabakoak (Ediciones B). Un paisaje imaginario en el que a uno le gustaría vivir. Para inteligentes.
BAROJA, Pío: Las inquietudes de Shanti Andía (EspasaCalpe). La cara amable y aventurera del escritor vasco. Para descomplicados.
BENET, Juan: Herrumbrosas lanzas (Alfaguara). Una personalísima visión de la guerra civil española. Para barrocos.
CELA, Camilo José: La familia de Pascual Duarte (Destino). Tremendismo tremendo. Para curtidos.
CUNQUEIRO, Álvaro: Las mocedades de Ulises (Destino). Literatura fantástica tamizada por lo gallego. Para imaginativos.
CHACEL, Rosa: La sinrazón (Grupo Libro). Una densa aventura espiritual. Para los más profundos.
DELIBES, Miguel: Las ratas (Destino). La autenticidad del lenguaje al servicio de una dura historia. Para sensibles.
JIMÉNEZ LOZANO, José: El mudejarillo (Anthropos). Magistral perfil de San Juan de la Cruz y su mundo. Para anticonsumistas.
LAFORET, Carmen: Nada (Destino). El desencanto ante la mediocridad. Para espíritus jóvenes.
LANDERO, Luis: Juegos de la edad tardía (Tusquets). Un engaño que se embrolla hasta el sorprendente final. Para tramposos.
MARSÉ, Juan: El embrujo de Shanghai (Plaza & Janés). La mirada de un niño sobre la enfermedad, los viejos maquis y la vida que se abre. Para desengañados.
MENDOZA, Eduardo: La verdad sobre el caso Savolta (Seix Barral). Emblemática novela de los últimos veinte años. Para intrigantes.
MERINO, José María: La orilla oscura (Alfaguara). Las fronteras entre sueño y vigilia, disueltas de una vez por todas. Para soñadores.
PEREZ DE AYALA, Ramón: Tigre Juan (Espasa-Calpe). Novela
intelectual de la mejor calidad. Para introspectivos.

POMBO, Alvaro: Aparición del eterno femenino (Anagrama). La simpática verborrea de un niño casi adolescente. Para habladores.
RODOREDA, Mercé: La plaza del diamante (Edhasa). Inolvidable lucha por la vida. Para ilusionados.
SANCHEZ FERLOSIO, Rafael: Alfanhui (Destino). Lo mejor de la literatura española del siglo: un auténtico milagro. Para todos.
SANCHEZ MAZAS, Rafael: La vida nueva de Pedrito Andía (Planeta). Un amor juvenil, tierno y hondo. Para románticos.
SENDER, Ramón J.: La aventura equinoccial de Lope de Aguirre (Magisterio). La crudeza de vida de un aventurero en estado puro. Para descontentos.
VILLALONGA, Lorenzo: Bearn (Alianza). Perfecta novela decadente. Para nostálgicos.


Literatura francesa
La selección es breve, pero intensa. La ausencia de títulos recientes se debe, en parte, a la escasa atención de nuestros editores hacia los jóvenes novelistas del país vecino.


ALAIN-FOURNIER, Henri: El gran Meaulnes (Ediciones B). Encanto a raudales. Para ingenuos.
DURAS, Margerite: El square (Seix Barral). Maravilla de diálogos. Para paseantes.
GREEN, Julien: Si yo fuera usted (Destino). El eterno deseo de meterse en alma ajena. Para visionarios.
PEREC, George: La vida instrucciones de uso (Anagrama). El bullir interior de un edificio. Para locos por los puzles.
PROUST, Marcel: Jean Santeuil (Alianza). Aperitivo de la posterior obra proustiana. Para lánguidos.
YOURCENAR, Marguerite: Memorias de Adriano (Edhasa). Elegante recreación del esplendor romano. Para clasicones.


Literatura alemana
Predomina en nuestra selección la tendencia hacia la parábola moral, encerrada a menudo en un simbolismo oscuro, pero eficaz.


AUGUSTIN, Ernest: El sueño americano (Seix Barral). Todo lo que cabe segundos antes de morir. Para vertiginosos.

BÖLL, Heinrich: Casa sin amo (Seix Barral). Las huellas de una guerra mundial. Para revisionistas.
HANDKE, Peter: La ausencia (Alianza). Simbólico viaje de extraños compañeros. Para perplejos.
HESSE, Hermann: El juego de los abalorios (Alianza). Densidad sabia. Para pacientes.
HURLIMANN, Thomas: El cenador (Versal). Gatos y tumbas. Para tiernos contenidos.
JUNGER, Ernest: Sobre los acantilados de mármol (Destino). Parábola mundial. Para escudriñadores.
LE FORT, Gertrud von: La corona de los ángeles (Destino). Conflicto entre amor y fe. Para dubitativos.
LENZ, Sigfried: Lección de alemán (Debate). Indescriptible obra de arte. Para minuciosos.
LERNET-HOLENIA, Alexander: El barón Bagge (Siruela). Misterioso viaje. Para noctámbulos.
MANN, Thomas: Los Buddenbrook (Plaza & Janés). Saga alemana. Para desocupados.


Literatura italiana
Novela clásica, neorrealista, fantástica…, bajo el signo común de la extraordinaria habilidad italiana para narrar sin despeinarse.


BASSANI, Giorgio: El jardín de los Finzi-Contini (EspasaCalpe). Novelón donde los haya. Para elegantes.
BUZZATI, Dino: El desierto de los tártaros (Debate, Alianza). Enigmática espera. Para kafkianos.
CALVINO, Italo: El vizconde demediado (Siruela). Las ventajas de vivir partido por la mitad. Para fantasiosos.
PIRANDELLO, Luigi: El difunto Matías Pascal (Alianza). La novela de un dramaturgo. Para resucitados.
PRATOLINI, Vasco: Crónica familiar (Debate). Diálogo con el hermano muerto. Para líricos.
SCIASCIA, Leonardo: El día de la lechuza (Alianza). La garra de la mafia. Para justicieros.
TABUCCHI, Antonio: La línea del horizonte (Anagrama). Levedad narrativa. Para posmodernos.

TOMASI DI LAMPEDUSA, Giusepe: El gatopardo (Edhasa). Nobleza obliga. Para aristócratas convencidos.
VITTORINI, Elio. El Simplón guiña un ojo al Frejus (Debate). Desgarrado neorrealismo. Para reivindicativos.


Literatura estadounidense
Los contrastes, la inseguridad, el cosmopolitismo de un país recién nacido hacen brotar la que resulta ser, probablemente, la mejor literatura del siglo. La lista es necesariamente extensa.

BELLOW, Saul: Carpe Diem (Seix-Barral). La vaciedad de la vida moderna. Para gafes.
BRADBURY, Ray: Fahrenheit 451 (Edhasa, Plaza & Janés). Un mundo sin libros. Para revolucionarios.
CAPOTE, Truman: El arpa de la hierba (Anagrama). La decisión de irse a vivir a la copa de un árbol. Para ecologistas de los buenos.
CHANDLER, Raymond: El sueño eterno (Plaza & Janés). Novela negra negrísima. Para los que se hacen los duros.
DOS PASSOS, John: El paralelo 42 (Plaza & Janés). Crónica norteamericana. Para preocupados por el anonimato.
FAULKNER, William: Sartoris (Seix Barral). La decadencia del Sur algodonero. Para selectos.
FITZGERALD, Francis Scott: El gran Gatsby (Alfaguara, Plaza & Janés). La miseria del sueño americano. Para marchosos.
HAMMET, Dashiell: Cosecha roja (Alianza). Más muertos que páginas. Para pistoleros.
HEMINGWAY, Ernest: El viejo y el mar (Planeta). Oceánica fábula. Para relectores.
JAMES, Henry: Otra vuelta de tuerca (Siruela). La mejor última página de la historia de la literatura. Para
escatológicos.
MACCULLERS, Carson: Frankie y la boda (Seix Barral). Encantadora historia. Para los de lágrima fácil.
O’CONNOR, Flannery: Los profetas (Lumen). Impresionante cosmovisión. Para metafísicos.
SALINGER, J. D.: El guardián entre el centeno (Alianza). Adolescentes que escapan. Para graciosos.

SAROYAN, William: La comedia humana (Plaza & Janés). Kilos de ternura. Para bondadosos.
STEINBECK, John: Las uvas de la ira (Cátedra). La dura América. Para críticos.
WELTY, Eudora: Boda en el delta (Planeta). Indagación familiar. Para domésticos.
WHARTON, Edith: La edad de la inocencia (Tusquets). El drama del amor imposible. Para captadores de matices.
WILDER, Thornton: Los idus de marzo (Alianza). Toda la fuerza del mundo romano clásico. Para humanistas.
WOLFE, Tom: La hoguera de las vanidades (Anagrama). América contemporánea. Para los que están al loro.
WOLFE, Thomas: Del tiempo y del río (Montesinos). Interminables digresiones. Para amantes del pedal.


Literatura hispanoamericana
Muchos autores importantes quedan fuera de esta selección, en especial los geniales cuentistas de este siglo. Pero quizá basten los nombres que siguen, como punto de partida para acceder al resto.

BIOY CASARES, Adolfo: El sueño de los héroes (Alianza). Lo más parecido a Borges en novela. Para rompedores.
BRYCE ECHENIQUE, Alfredo: Un mundo para Julius (Plaza & Janés). Microcosmos de la sociedad peruana. Para relajados.
GALLEGOS, Rómulo: Doña Bárbara (Espasa-Calpe). El conflicto entre civilización y barbarie. Para esperanzados.
GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel: El coronel no tiene quien le escriba (Anagrama). Esta carta que nunca llega. Para experimentados.
GÜIRALDES, Ricardo: Don Segundo Sombra (Alianza). La nostalgia de la Pampa. Para amantes de espacios abiertos.
RIVERA, José Eustasio: La Vorágine (Cátedra). La Selva devoradora. Para desarraigados.


Literatura austriaca
Dos autores fundamentales en la literatura contemporánea sirven para representar a este país centroeuropeo, testigo crucial de las últimas paces y guerras.

BROCH, Hermann: La muerte de Virgilio (Alianza). La lenta agonía del poeta. Para farragosos selectos.
ROTH, Joseph: La marcha de Radetzky (Edhasa). La caída de un Imperio. Para trágicos.


Literatura rusa
Mientras esperamos qué puede dar de sí la reciente traducción de autores desconocidos de Occidente, proponemos tres autores seguros, densos, dignos herederos de la gran literatura rusa del siglo pasado.

BULGAKOV, Mikhail: La guardia blanca (Destino). Crítica visión de la revolución rusa. Para coleccionistas de guerras.
PASTERNAK, Boris: Doctor Zhivago (Anagrama). Sopa de amor y comunismo. Para dramáticos.
SOLZHENICIN, Alexander: Pabellón de cáncer (Tusquets). Todo el horror del estalinismo. Para progres ciegos.


Literatura británica
Comparte con la literatura estadounidense el primer lugar en cuanto a densidad de autores fundamentales. Se dan algunas pistas de autores recientes, quizá los más interesantes de los últimos años, al menos para los editores españoles.

CONRAD, Joseph: El corazón de las tinieblas (Alianza). Un viaje hacia el espanto. Para desgarrados.
CRONIN, Archibald Joseph: La ciudadela (Plaza & Janés). Corrupción contra integridad. Para médicos.
CHESTERTON, G.K.: El hombre que fue Jueves (Alianza, Planeta). La lucha contra un enigmático Maligno. Para simbólicos.
GOLDING, William: El señor de las moscas (Alianza). La crueldad infantil encerrada en una isla. Para antropólogos preocupados.
GREENE, Graham: El revés de la trama (Espasa-Calpe). El brillo de la caridad entre tinieblas. Para desesperados.
HUXLEY, Aldous: Un mundo feliz (Plaza & Janés). El futuro programado. Para utópicos.
ISHIGURO, Kazuo: Los restos del día (Anagrama). El corazoncito del mayordomo. Para anglófilos.

KIPLING, Rudyard: Kim (Alianza). Sustituye la lectura del larguísimo Libro de las tierras vírgenes. Para exóticos.
Mc EWAN, Ian: Niños en el tiempo (Anagrama). Magnífica reflexión sobre el nacimiento. Para la nueva sensibilidad.
ORWELL, George: Rebelión en la granja (Destino). Animalitos jugando al simbolismo. Para demócratas convencidos.
RHYS, Jean: Ancho mar de los Sargazos (Anagrama). El brillo de la miseria. Para compasivos.
SACKEVILLE-WEST, Vita: Toda pasión apagada (Alfaguara). La viudez como nueva juventud. Para feministas.
WAUGH, Evelyn: Retorno a Brideshead (Tusquets). No puede no gustar. Para esteticistas en especial.
WOOLF, Virginia: Mrs. Dalloway (Cátedra). Una londinense trajinando. Para pensativos.


Literatura checa
Dos pilares ya míticos de la literatura contemporánea. Leídos a estas alturas quizá se capte mejor el impacto que produjeron y producen.

KAFKA, Franz: América (Alianza). No tan absurdo todo. Para expresionistas.
RILKE, Rainer María: Los cuadernos de Malte Laurids Briggs (Alianza). Enseña a sentir. Para tímidos.

Otras literaturas
Dos daneses, un suizo, dos rumanos, un albanés, un estonio y un chino cierran nuestra selección, representando a literaturas casi desconocidas para nosotros.

BLIXEN-DINESEN, Karen: Lejos de África (Alfaguara). Kenia y su magnetismo. Para admiradores de safaris.
DURRENMATT, Friedrich: La promesa (Caralt). Irreprochable búsqueda de la justicia. Para éticos.
GHEORGHIU, Constantin Virgil: La hora veinticinco (Caralt). La prueba de que en la guerra no hay buenos. Para pacifistas.
HORIA, Vintila: Dios ha nacido en el exilio (Espasa-Calpe). Lo griego escudriñado. Para apátridas.
KADARE, Ismail: El viaje nupcial (Ediciones B). La resurrección es posible. Para tozudos.KROSS, Jaan: El loco del zar (Anagrama). El empeño por decir la verdad. Para irreductibles.
STANGERUP, Erik: El hombre que quería ser culpable (Tusquets). La necesidad de la expiación. Para íntegros.
YAN, Mo: Sorgo rojo (Muchnik). Tormentos chinos. Para no impresionables.

He disfrutado con este artículo sobre el argot juvenil de Cianca y Gavilanes. Especialmente, con la expresión «en plan»….

Este artículo de Cianca y Gavilanes recoge las voces y expresiones más características del argot juvenil madrileño actual. Se presentan ordenadas a modo de diccionario.

Copio la voz «en plan» que está más extendida que la covid y que algunos combatimos a diario.

La locución «en plan» (Cianca y Gavilanes, 2018: 162)

Seguramente esta fórmula (que parte de una locución modal muy en uso en la lengua coloquial) es en origen un atenuador, con un significado semejante a ‘del tipo de’ (Me he comprado un pantalón deportivo, en plan chándal);
pero actualmente se interpreta como un reformulador, equivalente a ‘esto es’ (Está mazo enganchada a esa serie, en plan que se ve cinco capítulos al día; Lo he quitado: en plan, he omitido la red y ya ha funcionado); también tiene uso citativo, cuando introduce un pensamiento o una intervención de alguien (Me dijo, en plan: Vete de aquí; Y yo en plan: pero qué querrá esta tía). En ocasiones funciona como apoyo expresivo e introduce un rodeo, o una explicación, o una comparación, para aclarar lo que se quiere decir. A veces se podría omitir, porque no añade ningún matiz a lo expresado (por ejemplo, se dice Esta habitación es en plan muy rosa y perfectamente se podría prescindir de en plan sin que se resintiera la frase).

Reflexiones sobre la escritura en la era digital (por A. Grijelmo) (2018)

Propongo leer la primera parte del artículo de Álex Grijelmo sobre la escritura en la era (o etapa, o época) digital. Por si alguien piensa que escribir bien ahora no es importante…

Escribir y hablar bien en la era digital.

(Álex Grijelmo, Nueva Revista, 8 junio 2018)

El ser humano nunca había escrito tanto como lo hace hoy. Las nuevas tecnologías han obligado a millones de personas a relacionarse cotidianamente con un teclado y plasmar en él todo tipo de mensajes. Incluso en los países menos desarrollados la posesión de teléfonos móviles y ordenadores ha generalizado la lengua escrita como jamás en su historia.

Una simple mirada a nuestro pasado más cercano nos hará ver que unos pocos años atrás cualquier habitante del mundo occidental —salvo que estuviese relacionado profesionalmente con la escritura— apenas redactaba unas cuantas cartas a lo largo de toda su vida, además de responder por escrito en los exámenes en la enseñanza básica y luego quizás en la universidad; apenas rellenaba una instancia, presentaba una reclamación o elaboraba un currículo. La mayoría de la gente podía pasar semanas enteras, meses, años, sin enfrentarse al reto de escribir y pensar por tanto en tildes, comas, concordancias o regímenes verbales.

Un tendero solicitaba el género por teléfono, pero ahora probablemente escribe correos electrónicos a sus proveedores; un albañil autónomo avisa por WhatsApp a su cliente de que se retrasa un par de horas; una cliente de casa rural explica en Internet si el trato recibido ha sido satisfactorio o no, y del mismo modo le responderá el dueño para pedirle disculpas o agradecerle los elogios

Ahora pasamos horas y horas en el hogar, relacionados con el mundo a través de algún aparato que nos obliga a escribir continuamente. Desde él hacemos las compras, pediremos una cita médica o una fecha para renovar el documento de identidad, convocaremos a un electricista y encargaremos un mueble. Y continuamente pulsaremos el teclado.

En muchas profesiones y oficios la relación con el cliente o el proveedor se basaba hasta hace poco en el contacto personal. Tenían gran importancia en ese trato la presencia y el aspecto de cada uno. Un vendedor del Círculo de Lectores no podía ir mal vestido, ni una agente de viajes debía llevar un lamparón en el traje. Porque si así ocurría, se derivaba de ello alguna interpretación al respecto que no favorecía su prestigio.

Ahora esas relaciones comerciales se establecen en el ciberespacio, y no es necesaria ni importante la presencia física. Pero hace falta escribir.

Las ropas que nos relacionan con los demás en muchos aspectos de la vida son las que viste nuestro lenguaje. Desconfiaremos de la abogada que nos envía un correo con faltas de ortografía, no contrataremos a la canguro que usa una gramática deplorable cuando pregunta en un mensaje a qué hora debe ir esta noche, nos echará para atrás el encargado de la tienda que ofrezca ventas a través de la Red y no escriba bien los nombres de los productos.

Del mismo modo, en los grupos de WhatsApp (de amigos, de padres de alumnos, de compañeros de un viaje) se retratará ante los demás quien no cuide la grafía de las palabras, quien las confunda, quien escriba el verbo «haber» en lugar de la locución «a ver». Una persona culta que esté pensando en contratar para una obra casera a un aparejador que participa en el grupo de padres de los chicos del equipo de fútbol se lo pensará dos veces si nota que el arquitecto técnico se expresa sin habilidades sociales o con un lenguaje rudimentario. (…)

Sigue aquí

El lenguaje es como una «pantera olorosa»: se olfatea en todas partes y no aparece por ninguna… (Dante, «De vulgari eloquentia», XVI). Vía Raffaele Simone…

Dante escribe en De vulgari elocuentiae (XVI):

«Postquam venati saltus et pascua sumus Ytalie, nec pantheram quam sequimur adinvenimus, ut
ipsam reperire possimus rationabilius investigemus de illa ut, solerti studio, redolentem ubique et
necubi apparentem nostris penitus irretiamus tenticulis».

«Después de haber explorado, cazando, los montes y los prados de Italia sin alcanzar a la pantera que perseguimos, para poder finalmente encontrarla consideraré sus características con método más racional del que he empleado hasta ahora, de manera tal que, a partir de un atento análisis, podamos atrapar en nuestras redes a esa que huele por doquier, sin aparecer en ningún sitio». Dante Alighieri (2018), De vulgari eloquentia, edición bilingüe, Cátedra: Madrid, p. 211

Supe de esta metáfora gracias a la lectura de un texto del profesor Raffaele Simone.

Por cierto, en la Divina Comedia, la pantera simboliza, además, la lujuria.

Debate (discussion) entre Ignacio Bosque y Raffaele Simone sobre Lingüística (60′) 19/11/2015 sexismo, correción y gramaticalidad. MUY sugerente Vía @FundacionBBVA

Debate Fundación BBVA Ignacio Bosque en conversación con Raffaele Simone

Un debate sugerente sobre Lingüística. Hay auténtico debate (‘discussion’) entre los dos.

(0′-12′)

¿Es sexista la lengua?

(12′- 22′)

El trabajo variadísimo del lingüista. El diccionario «Redes»

El lenguaje es un sistema, no es un conjunto de frases… El corpus de textos es un instrumento. «La lengua no te regala nada, te lo cobra todo».

(22′-30′)

(Discrepancia) El hecho lingüístico. ¿Nos centramos en la observación y descripción (correcto/incorrecto) o en la experimentación (gramatical/agramatical).

(30′-57′)

El estudio de internet (la red) como norma. ¿Es internet una oportunidad o un problema?

Sus obras: diccionarios, etc.

(57′-63′)

Otras consideraciones sobre el lenguaje y el mundo 3: juicios de valor.

«La lengua es una pantera olorosa», Dante,» De vulgari elocuentiae».

«A grosso modo, quienes sufren este síndrome perciben sus logros como inmerecidos» Que no. La locución «grosso modo» nunca precedida de «a» inicial. Vía @fundeu

Más información aquí.


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